Excedencia laboral: preguntas y respuestas

Imagen de un padre abrazando a su bebéUna de las pocas cosas que no ha cambiado tras la reforma laboral es la regulación de la excedencia laboral, esto es, la posibilidad de que un empleado deje su puesto de trabajo de forma temporal y voluntaria manteniendo una prioridad para volver posteriormente a la misma empresa o institución.

La excedencia representa el cese de la prestación del servicio por parte del trabajador y el impago de salarios que percibía mientras dure esta situación. No obstante, esta constituye una muy buena opción para cuidar a un familiar, a un hijo, emprender o formarse.

Así pues existen los siguientes tipos de excedencia laboral:

A)    Excedencia voluntaria, para estos casos:

  • Cuidado de hijos. La excedencia voluntaria se concede para el cuidado de hijos en los casos de nacimiento, adopción o acogimiento de un menor.
  • Cuidado de familiares. Se concede excedencia para el cuidado de familiares en los casos de incapacidad o enfermedad grave de familiar hasta segundo grado.
  • Por intereses particulares.

Este tipo de excedencia voluntaria suele ser el más habitual y es lo que muchos emprendedores utilizan para embarcarse en sus proyectos empresariales y otras personas para probar nuevos caminos laborales o formarse en otra área. En realidad, no es necesario ofrecer ningún motivo concreto, por más que la mayoría de personas prefiera hacerlo.

La excedencia voluntaria responde a los intereses personales de cada trabajador y es un derecho, no una concesión voluntaria de la empresa. La ley establece una serie de límites temporales a este período, de forma que no podrá ser inferior a cuatro meses ni superior a cinco años. Pero no todo el mundo podrá solicitar la excedencia voluntaria, ya que está disponible solo para quienes llevan más de un año trabajando en la empresa.

B)    Excedencia forzosa:Para el ejercicio de cargos públicos y sindicales. Esta excedencia se concede para poder ejercer funciones sindicales de ámbito provincial o superior, o ser nombrado o elegido para un cargo público que imposibilite asistir al trabajo. La duración de la excedencia es mientras dure el ejercicio del cargo. Se mantiene el puesto de trabajo y computa a efectos de antigüedad.

C)    Excedencias pactadas o suspensión por mutuo acuerdo. Esta excedencia se produce cuando el empresario y trabajador pueden pactar, al firmar el contrato o después, la suspensión temporal de éste en las condiciones y plazos que decidan. La duración de la excedencia está sujeta al acuerdo entre las partes.

 

La excedencia laboral está regulada en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores.

El período en que el trabajador permanezca en situación de excedencia conforme a lo establecido en este artículo será computable a efectos de antigüedad y el trabajador tendrá derecho a la asistencia a cursos de formación profesional, a cuya participación deberá ser convocado por el empresario, especialmente con ocasión de su reincorporación. Durante el primer año tendrá derecho a la reserva de su puesto de trabajo. Transcurrido dicho plazo, la reserva quedará referida a un puesto de trabajo del mismo grupo profesional o categoría equivalente.

No obstante, cuando el trabajador forme parte de una familia que tenga reconocida oficialmente la condición de familia numerosa, la reserva de su puesto de trabajo se extenderá hasta un máximo de 15 meses cuando se trate de una familia numerosa de categoría general, y hasta un máximo de 18 meses si se trata de categoría especial.

 

Tras haber hablado sobre las claves legales sobre la reincorporación tras una excedencia voluntaria, es conveniente repasar las dudas más habituales y concretas al respecto.

–          ¿Y si se quiere regresar a la empresa o institución?

En la excedencia laboral el trabajador tendrá preferencia sobre otros aspirantes para volver a ocupar un puesto en la empresa. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que su antiguo empleo le estará esperando. En realidad la excedencia laboral sólo asegura un derecho preferente a reincorporarse en la empresa en caso de quedar vacante su puesto o existir uno de categoría similar.

Para regresar, el trabajador deberá solicitarlo previamente a la empresa, que podrá ofrecerle cualquier puesto y localización que hubiese sido susceptible de ocupar cuando estaba en activo. Si la compañía se negase a reincorporar al empleado existiendo puestos por cubrir se consideraría un despido.

Es interesante aclarar que en la excedencia el trabajador puede asumir vinculación laboral con otras empresas o instituciones, o incluso, según expertos consultados, realizar servicios con la empresa en la que está en excedencia siempre que, en este último caso, se realicen como autónomo/a.

 –          ¿Qué pasa si la empresa no responde a una solicitud de reingreso?

No contestar es legalmente una negación de la relación laboral, por lo que el empleado podría interponer una denuncia por despido que debería ser analizada por un juez. En cualquier caso, siempre dispondrá de la opción de interponer una acción de reingreso contra la empresa.

Si lo que hace la empresa es responder que no existe plaza vacante, está en su perfecto derecho de hacerlo siempre que sea verdad, ya que tras la marcha del trabajador podría haber ocupado su puesto contratando a un nuevo empleado, externalizando el servicio, amortizándolo o repartiendo sus tareas de modo que no haya necesidad de cubrir el cargo.

–          Si un empleado ya ha disfrutado previamente de un periodo de excedencia, no podrá volver a acogerse a uno hasta pasados cuatro años.

–          ¿Un empleado en excedencia puede trabajar en otra empresa?

Una persona en excedencia puede trabajar sin problemas en otras empresas incluidas las del mismo sector, siempre que no exista una cláusula de condición resolutoria en el contrato que lo prohiba y que no se incurra en competencia desleal.

Aunque podamos confundir ambos casos hay que marcar una línea, pues en caso de competentecia el trabajador podría ser sancionado con el despido. No obstante, si el contrato contaba con una cláusula resolutoria al respecto, el incumplimiento supondría el fin del contrato, sin pago de indemnización ni despido como tal.

En cualquier caso, aunque el contrato esté en suspenso la empresa sigue manteniendo su facultad disciplinaria para romper la relación laboral, aunque esta sea prácticamente inexistente hasta la fecha de regreso. Todo debe estar muy bien documentado por si el empleado denuncia despido y la empresa argumenta que la relación laboral ya no existe.
 

–          ¿Qué ocurre cuando la empresa cambia de titularidad?

En este caso no debería haber gran problema, pues el nuevo dueño no solo queda subrogado a la empresa y sus actividades, sino también a sus compromisos con los trabajadores, incluyendo a los que se encuentren en excedencia.
 

–          ¿Qué pasa si la empresa cierra antes del regreso de un empleado en excedencia?

Este caso puede llegar a ser bastante dramático. Mientras que el empresario tiene la facultad de despedir a un trabajador en excedencia, en caso de cierre no estará obligado con este empleado al pago de indemnizaciones, pues simplemente se produciría una extinción de contrato.

Si al terminar una excedencia ha desaparecido nuestro centro de trabajo pero existen otros de similar categoría o grupo profesional, el trabajador mantendría un derecho de preferencia sobre los mismos.

–          ¿Siempre se debe pactar la duración exacta de una excedencia?

Es conveniente que siempre se pacte la duración exacta de la excedencia voluntaria y de hecho, la empresa puede exigir que el empleado concrete fechas. En caso contrario el plazo de reingreso quedaría abierto y el trabajador podría solicitar la reincorporación en cualquier momento dentro del margen temporal indeterminado que se pactara, lo cual dificulta la gestión de Recursos Humanos.

Además, imaginemos que un trabajador concreta la fecha y esta es inferior a los cuatro meses legales o a lo marcado por convenio. Entonces no podría solicitar una prórroga, pues esta tendría la consideración de nueva excedencia, tal y como se desprende de algunas sentencias del Tribunal Supremo. Por tanto, es conveniente que las fechas siempre estén claras.

En definitiva, la excedencia voluntaria es una buena fórmula para emprender o atender proyectos u obligaciones personales, pero no asegura al completo el retorno al trabajo y ante la actual coyuntura económica son muchas las empresas que están siendo incapaces de recontratar a quienes se fueron años atrás.

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